Estudios ADT
Hábitos y actitudes hacia la seguridad en España

Ficha técnica del estudio
1000 encuestas en toda España
Segmentación:criterios sociodemográficos
Nivel de confianza: 95,5 %
Condiciones habituales de muestreo con margen de error de ± 3,15%.
Descripción del estudio
El estudio fué realizado por la compañía de estudios de mercado Análisis e Investigación a través de grupos de discusión y encuestas telefónicas a nivel nacional a más de 1000 personas, que tuvieron lugar entre los días 13 y 27 de marzo de 2007. La muestra de población seleccionada se ha segmentado según criterios sociodemográficos.
En el estudio se analiza la evolución de la percepción de la seguridad ciudadana en España en los ultimos años, los motivos del aumento de la inseguridad ciudadana, la percepción de la evolución futura de la seguridad ciudadana, los factores que condicionan la seguridad en el individuo, la relación entre lugares y niveles de seguridad, las experiencias negativas sufridas y cómo afectan a aquel que las ha padecido y la opinión sobre la utilidad de las cámaras y alarmas como medida de protección.
El estudio pretende no sólo traducir la percepción de la seguridad en cifras sino incidir sobre todo en los elementos que construyen dicha percepción
Principales conclusiones
Sólo el 12% de los españoles percibe que la inseguridad ciudadana en nuestro país no ha aumentado en los últimos 5 años, frente al 64% que opina que ha crecido. Además, más de las mitad de los encuestados (57%) cree que seguirá aumentando en un futuro. Algunos factores como la actitud personal del individuo, los entornos en los que se relaciona, la existencia de hijos o las medidas de seguridad condicionan la percepción de los españoles.
Sólo el 12% de las personas entre 65 y 75 años cree que la inseguridad disminuirá en los próximos años, frente al 22% de los jóvenes entre 18 y 25 años. “El estudio realizado revela que la gente joven tienen una percepción de la seguridad en España por encima de la media nacional, y son más optimistas al pensar en su evolución futura”, comenta Sonia Carcelén, profesora de Investigación de Mercados del Centro Universitario Villanueva (adscrito a la Universidad Complutense de Madrid).
Existen notables diferencias en la visión que los españoles tienen de la seguridad según el entorno. Para la inmensa mayoría, su hogar y su barrio son los lugares donde se siente más seguros, según el 84% y 77% respectivamente. En el lado opuesto se sitúan algunos espacios públicos, por ejemplo, sólo el 43% se siente seguro o muy seguro en los parques y zonas verdes, mientras que en las calles este porcentaje se eleva ligeramente al 46%.
Factores que condicionan la percepción de la seguridad
Uno de los objetivos del estudio es profundizar en los factores que condicionan la percepción de la seguridad. Las personas se han sentido más identificadas con la idea de que la existencia de hijos aumenta la preocupación por la seguridad (91%). El segundo factor que ha conseguido el mayor consenso (71%) ha sido la asociación entre lugares desconocidos y mayor inseguridad. Un porcentaje similar de españoles (70%) cree, por un lado, que “la seguridad depende mucho de la forma de ser de cada individuo” y, por otro, que hay una relación directa entre existencia de mayor seguridad y la percepción de la misma. La idea menos compartida por los españoles ha sido la que asocia la inseguridad con la noche (54%).
El hecho de haber padecido una experiencia negativa es un factor muy importante a la hora de percibir la seguridad. Más de la mitad de los encuestados (56%) ha sido objeto de algún tipo de delito: el 13% de los españoles ha padecido un robo en el interior de su vehículo, el 11% ha sido atracado en la calle, el 7% ha sufrido un robo en su hogar –algunos de ellos con violencia-, al 6% de los encuestados les ha sustraído el vehículo y el 5 % ha sufrido algún tipo de accidente en el hogar.
Medidas de protección y seguridad: casi la mitad de los españoles no las adopta tras una experiencia negativa
Tras sufrir algún tipo de acto delictivo, en el 47% de los casos no se toma ninguna medida de protección posterior. Sólo el 28% incorpora algún sistema de seguridad, ya sea en su coche u hogar, mientras que el 16% prefiere adoptar medidas personales de protección, como evitar sitios oscuros, ir más atento por la calle, no dejar el coche en lugares solitarios o comprobar el cierre de puertas y ventanas en el hogar.
Adopción de sistemas de seguridad
Las personas perciben las alarmas y las cámaras de seguridad como herramientas útiles para disuadir a los delincuentes y alertar de un riesgo. El 70% de los encuestados destaca de la videovigilancia la utilidad de la grabación de imágenes para la identificación y posterior detención de delincuentes. No obstante, un 44% señala también que pueden constituir un sistema de intromisión en la privacidad de las personas. Por grupos de edad, las personas mayores son las más tolerantes con la presencia de cámaras o alarmas, mientras que por sexo, son las mujeres las más proclives a su instalación, ya que les aporta mayor sensación de seguridad.



